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Cómo prevenir un segundo ictus con 7 consejos que pueden salvar vidas

Prevenir de manera saludable un ictus segundo ictus

Aprender a prevenir un segundo ictus tiene que ver con conciencia y acción.

La prevención del ictus debe ser la piedra angular del proceso de rehabilitación de ictus de cada paciente.

Con este marco de 7 pasos, reducirá su riesgo de ictus recurrente y también creará una base saludable para su recuperación.

Empecemos.

1. Reduzca sus factores de riesgo de ictus

Según un estudio publicado por Neurology, el riesgo de ictus recurrente fue del 2.6 por ciento en los primeros 14 días después del ictus y del 6 por ciento en los siguientes 90 días.

El estudio también encontró que más del 96% de los pacientes que tuvieron un segundo ictus mostraron signos de uno o más factores de riesgo. Por lo tanto, es imprescindible comprender sus factores de riesgo y reducirlos activamente.

Evitar fumar para evitar ictus

Algunos de los mayores factores de riesgo de ictus son:

  • Historial de mini-ictus o ataque isquémico transitorio (AIT)
  • Edad (el riesgo de ictus se duplica cada década después de los 55 años)
  • Historial de infarto
  • Presión sanguínea alta
  • Fumar cigarrillos
  • Diabetes
  • Fibrilación auricular o CADSIL
  • Aterosclerosis
  • Colesterol alto en sangre

Si bien no puede controlar algunos de estos factores de riesgo, como la edad, puede controlar otros, como fumar y la presión arterial alta.

Analizaremos los factores de riesgo manejables del ictus en el resto de este artículo.

2. Controle su presión arterial para evitar dañar las arterias de su cerebro

Monitoreo de presión sanguínea

Tener presión arterial alta ejerce tensión adicional en las paredes de las arterias, lo que provoca daños. Cuando la presión afecta las arterias en el cerebro, aumenta el riesgo de un segundo ictus, especialmente un ictus hemorrágico causado por el estallido de una arteria.

La hipertensión arterial, la principal causa de ictus, se agrava por una gran ingesta de sal.

Así que, si tiende a sacudir el salero en exceso, intente no hacerlo tanto. Aquí hay una guía que puede ayudarlo a reducir su consumo de sodio y, como resultado, reducir su riesgo de ictus.

3. ¡Muévase para reducir el riesgo de ictus en un 20%!

mujeres ejercitandose para prevenir ictus

Hablando de ejercicio, ¿sabía que hacer ejercicio lo suficiente como para sudar varias veces a la semana puede reducir su riesgo de ictus en un 20%? Eso es un gran estímulo en la protección del cerebro, así que encuentre tiempo en su día para moverse.

Y si su movilidad limitada le impide moverse lo suficientemente rápido como para sudar, no se preocupe por eso. Mientras participe en rehabilitación todos los días, avanzará hasta llegar a ese punto.

4. Hágase cualquier cirugía preventiva recomendada por su médico

Su riesgo de ictus aumenta si tiene algún aneurisma en el cerebro. Un aneurisma es una protuberancia en la arteria que crea debilidad en la pared del vaso y aumenta el riesgo de ruptura (ictus hemorrágico).

Dos tipos de cirugías preventivas son el engrapado de aneurisma y la embolización de aneurisma. Durante un engrapado de aneurisma, se inserta un pequeño clip metálico sobre el aneurisma para aislarlo del flujo sanguíneo normal.

Durante la embolización de un aneurisma, se inserta una espiral de metal en el aneurisma para aislarlo del flujo sanguíneo normal.

Estas cirugías son tratamientos serios e invasivos, pero pueden ayudar a prevenir el riesgo de ictus hemorrágico. Si tiene aneurisma y presión arterial alta, hable con su médico acerca de este potencial procedimiento para salvar vidas.

5. Pruebe la “Dieta MIND” respaldada por la ciencia

Dieta MIND para un cerebro saludable

El nombre de esta dieta es el acrónimo de Mediterranean-DASH Intervention for Neurodegenerative Delay, que podemos traducir como “dieta de intervención para el retraso neurodegenerativo”

La dieta MIND combina las dos dietas, mediterránea y DASH, que son saludables para el corazón.

Dado que está probado que tanto la dieta DASH (sigla inglesa que en español significa “enfoques dietéticos para detener la hipertensión) como la dieta mediterránea ayudan a prevenir el ictus, la dieta MIND merece especial atención.

Nos gusta la dieta MIND más que otras dietas porque se ha demostrado que también ayuda con la recuperación del ictus.

Si desea comer de una manera que ayude a prevenir un ictus y a recuperarse de las secuelas, intente seguir la dieta MIND si su médico lo aprueba.

Esencialmente, esta dieta lo alienta a concentrarse en comer 10 alimentos y evitar comer 5 alimentos específicos.

Los 10 alimentos que debe comer:

  1. Verduras de hoja verde: apunte a más de 6 porciones por semana
  2. Todas las demás verduras: intente comer otra verdura sin almidón una vez al día
  3. Bayas: dos veces por semana (tales como uvas, moras, guayabas, tomate, etc.)
  4. Nueces:  5 o más porciones por semana
  5. Aceite de oliva: úselo como aderezo para ensaladas o aceite de cocina
  6. Granos integrales: como avena, quinoa y pasta de trigo integral. Apunte a 3 porciones al día
  7. Pescado: dos veces por semana
  8. Leguminosas: 4 veces por semana (tales como frijoles, garbanzos, habas, lentejas)
  9. Aves de corral: dos veces por semana (lo sentimos, no se recomienda el pollo frito)
  10. Vino: no más de 1 vaso al día

Los 5 alimentos que debe evitar:

  1. Mantequilla y margarina: menos de 1 cucharada al día
  2. Queso: menos de una vez por semana
  3. Carne roja: menos de 3 porciones por semana
  4. Comida frita: menos de una vez por semana
  5. Postres y dulces: menos de 4 veces por semana

Sabemos que puede ser un fastidio eliminar estos últimos 5 alimentos, ¡pero piense en todos los beneficios de proteger el cerebro y prevenir accidentes cerebrovasculares (ictus)!

6. Obtenga sus vitaminas neuroprotectoras

Coctel de vitaminas para ictus

Ciertos nutrientes pueden ayudar a prevenir un segundo ictus. Recomendamos obtener todos los nutrientes directamente de los alimentos, pero a veces los suplementos pueden ayudar a llenar el vacío cuando necesitamos ayuda adicional.

Algunas de las principales vitaminas para la recuperación del ictus son CoQ10, vitamina B3 y aceite de pescado. Antes de comprar cualquier suplemento, consulte con su médico (ya que podría interactuar con los medicamentos que está tomando) y vea si puede obtenerlos primero de los alimentos.

Puede encontrar CoQ10 en carne de res, brócoli y espinacas, mientras que la vitamina B3 se puede encontrar en atún, pollo y salmón. El aceite de pescado se puede encontrar, pues… en el pescado, especialmente en el pescado graso como el salmón (¡que está aprobado por la dieta MIND!).

7. Practique el autocuidado porque el estrés puede causar un ictus cerebrovascular

Vivir sin estrés

¡Vivir con estrés crónico a largo plazo aumenta su riesgo de ictus 4 veces!

¡Ay! Las hormonas del estrés aumentan la presión sanguínea, y cuando esas hormonas están presentes a largo plazo, eventualmente pueden causar un ictus.

Sabemos que la recuperación del ictus puede ser un momento muy estresante debido a problemas de salud y tensión financiera. Haga su mejor esfuerzo en practicar el cuidado personal para que el estrés no le afecte.

Si encuentra que su situación es demasiado abrumadora, hable con su médico sobre posibles medicamentos para ayudar a aliviar la ansiedad. Si bien lo alentamos a que se acerque a la recuperación de forma natural, ¡la medicación siempre es una buena opción cuando puede ayudar a prevenir un segundo ictus!

Ahora que es un experto en cómo prevenir un segundo ictus, ¡es hora de tomar medidas! ¿En cuál de los 7 pasos comenzará a trabajar? ¡Comparta su plan de acción con nosotros en los comentarios a continuación!

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